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viernes, 24 de agosto de 2012

Ley de vida.

Madurar.

Madurar es tan extraño como cuando te das cuenta que has estado parpadeando todo el día. No lo digo por que sea extraño madurar en sentido físico o mental, sino, el proceso. Eso es lo extraño.
Que tu entorno no sea el mismo, aunque no cambio literalmente, para ti sí ha cambiado. Y es ahí donde te preguntas ¿Qué hago aquí? No te sientes perteneciente a ese lugar, dejas de encajar. Todo cambia su curso y, de repente, estas en otro lugar sin haber caminado ni tomado una ruta diferente. Simplemente, todo cambió.
Sientes que nada de lo que posees te pertenece, sientes que necesitas algo nuevo. Algo que te haga sentir consiente del cambio por el que acabas de pasar. Una persona, eso podría ser. Compañía. Necesitas compañía, alguien como tú, que te entienda y madure contigo.

¿Qué tipo de persona?

No una igual a ti y tampoco una completamente diferente. Llegamos al mundo esperando ver esto del amor y la compañía muy simple, cuando en realidad, es más complejo de lo que crees. Esa persona debe entender que si muestras cambios en comportamiento hoy, esos mismos los puede tener esa persona mañana. Es cosa de equilibrio y comprensión. Comunicación sobre todo. Si tú "maduras"y esa persona no decide seguirte, lo más conveniente, si sientes que es  para ti, es que la impulses a seguirte y caminen juntos. Si aún no sabes aún lo que quieres en referencia a compañía, entonces prueba y prueba y sabrás que entonces no habías madurado. Paz.